Cuando la política es corrupta los defensores de los valores de la democracia actúan con transparencia.
Cuando la transparencia demuestra los delitos los responsables buscan zafarse y activan todos los medios en su control. A más poder más medios.
Policía, ejercito, servicios de información, servicios diplomáticos y hasta alianzas personales entre monarcas, pueden ser llamadas a filas. Pero especialmente y sobretodo, quien segun ellos puede romper ese poder: los contrapoderes convenientemente repartidos entre los miembros del poder actual o de su aparente oposición.
No he situado en el juego a los jueces deliberadamente. Los jueces no son corruptos, los fiscales generales pueden "estropear" las cosas con juegos de legalidades que bien conoce el poder puesto que lo ha construido poco a poco.
Pero que los jueces no sean corruptos no implica que no actuen con resultados equiparables a que estén politizados me temo. Y lo que pasó con Garzón es un ejemplo.
Bien, todo ello es solo el tablero. La clave es recordar cuales son las piezas que defienden valores aún a riesgo personal y cuales defienden su estatus privilegiado y las lealtades que lo permiten.
El principal conocimiento que intentarán ocultar es precisamente el más significativo:
El poder es del pueblo.
Pero el poder del pueblo no es la violencia, no es el terrorismo (El más común es el de estado por mucho que levanten vanderas contra el otro, los terroristas son principalmente ellos. La historia lo demuestra.). Ni violencia, ni terrorismo, ni cosas parecidas. En eso ellos son maestros, maestros armeros.
El poder del pueblo es el de participar alimentando su sistema o dejarles de lado y oponerseles de forma inteligente destruyendo pieza a pieza sus engaños, evidenciando la injusticia, abusos, privilegios, crímenes, y fundamentos perniciosos que en los que se apuntalado. Hasta erigir otro sistema o arreglarlo.
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